Dos buenas leyes
Esta semana estamos de enhorabuena, porque entran en vigor o acaban de ver la luz, según el caso, dos nuevas leyes que sin duda son beneficiosas.
La primera, es la Ley de Igualdad, con la que no estoy de acuerdo en todos sus puntos, pero que me parece un gran avance. Sin duda, lo mejor, el reconocimiento del famoso permiso por paternidad (hala, ya puedo tener hijos, que me darán fiesta), aunque no se logrará una verdadera igualdad mientras los dos progenitores no dispongan de las 16 semanas, hasta entonces seguirá habiendo discriminación (y que conste que esto, aunque lo parezca, no es un comentario machista). Tampoco estoy de acuerdo con que tenga que haber igualdad en los Consejos de Administración o en los partidos políticos "por decreto": eso no será igualdad, será poner a mujeres para decorar (dicho sin la más mínima intención de ofender) sólo porque lo dice la ley.
La otra es que se crea el Registro de Seguros de Vida, en el que todas las empresas aseguradoras deberán inscribir todos los seguros de vida que contraten con cualquier usuario. La razón es que más del 10% de los seguros de este tipo se quedaban sin cobrar al fallecer el asegurado, porque sus herederos desconocían de la existencia de esos seguros. Piensa en cuántos seguros de vida tienes... ¿no se te olvida ninguno? Tal vez alguno de tu banco, o de tu tarjeta, o de tu club... Al fin y al cabo, también se paga por ellos, así que tenemos derecho a que se cobren cuando... bueno, cuando nos muramos, aunque ya no lo disfrutemos nosotros. Bastará con acudir a ese registro y se informará de los seguros contratados por un fallecido.
0 comentarios